Invadí mi mente con cigarrillos era casi muy común en esa cárcel. Mi autoestima bajaba cada vez más y ya creía que es momento era eterno hasta que aparecía ella la vi entre barrotes grasientos y sarnosos pero ella estaba impecable, Papríka.
Era una oficial como cualquiera sólo que esta era mujer y muy hermosa.
¡Tú! Mocoso, ¿cuál es tu nombre?, preguntó como una militar en grito de guerra –espantoso- Mauricio, dije en firmamento ¿y, el suyo?, pues no le interesa sólo se referirá a mi como señorita ¿entendió? –si señorita, era una mujer muy sofisticada y no me preocupé de su aspecto sólo en su busto-.
Al irse en la hora de almuerzo fui con Josué quería información: novio, hijos, ¿soltera?. Muchacho –decía- tiene 22 ¿crees, que se interesaría en ti? Pues lo ignoro, pero es ¿soltera?, si así es mocoso. BIEN!.
Anocheció en fuerte caída, y tras barrotes en humedad se podía divisar el atardecer, bello –admití en voz alta-. Nunca oí hablar así a un prisionero –era Papríka, reluciente y hermosa- es que no se veía así un atardecer en Maipú, bueno pues eso es bueno, mencionó como si estuviese dándome un cumplido.
Deme su nombre, señorita. Pues mi nombres es Papríka, es bello, di- digo bueno ¿y, que hace por mi celda? Pasaba sólo para ver que nadie hiciera algo indebido, dijo frunciéndome el ceño.
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2 comentarios:
me agradan tu cantos tb, me hacen imaginar cosas tan reales pero de una manera poco manoseada. supongo que existe un por que.
un abrazo a la distancia desde...
Aquí
PAPRIKA , nombre misterioso ....
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